Nueva infraestructura en Plaza Irlanda: el «Sendero Japonés» ya es una realidad para los vecinos

Un sector clave de nuestra ciudad ha dado un paso fundamental hacia la accesibilidad y la seguridad vial. El Municipio de Luján finalizó la construcción del nuevo tendido peatonal en la Plaza Irlanda, una obra estratégica que busca ordenar el tránsito de cientos de lujanenses que circulan diariamente entre el centro y los barrios aledaños.

Bautizado por el uso cotidiano como el «Sendero Japonés», este trayecto de hormigón armado viene a dar respuesta a una demanda histórica: la consolidación de un camino que, hasta hace poco, era una huella de tierra trazada por el paso de la gente y que se volvía intransitable con cada lluvia.


Conectividad y accesibilidad integral

La intervención no solo mejora la estética del espacio público, sino que optimiza la dinámica peatonal en un punto neurálgico de Luján. Los trabajos principales consistieron en:

  • Eje Conector Principal: Un sendero de aproximadamente 120 metros cuadrados que vincula directamente el cruce peatonal del ferrocarril con la Avenida España.
  • Ramal Secundario: Un nuevo tramo de 60 metros cuadrados que se desprende a mitad del recorrido, permitiendo un cruce seguro del boulevard hacia la calle General Belgrano.
  • Reparación de veredas: Se intervinieron dos sectores de la acera paralela a la Avenida Avellaneda, eliminando roturas y desniveles peligrosos.

Un punto a destacar es la perspectiva de inclusión de la obra: cada uno de los nuevos cruces incorpora rampas de hormigón diseñadas para garantizar que personas con movilidad reducida, adultos mayores y familias con cochecitos puedan circular sin obstáculos.


Un entorno más seguro para el día a día

Esta mejora se inscribe dentro del plan de recuperación de espacios públicos que lleva adelante la comuna. Al reemplazar el barro por hormigón, se elimina el riesgo de resbalones y se brinda mayor iluminación visual al entorno, transformando un descampado de paso en un corredor seguro.

Con esta inauguración, la Plaza Irlanda deja de ser solo un lugar de tránsito difícil para convertirse en un espacio que invita a caminar, conectando de manera eficiente el flujo de vecinos que llegan desde el tren o que se dirigen hacia la zona comercial de Avenida España.