El intendente Leonardo Boto y Claudio Tapia firmaron el convenio que pone fin a más de 60 años de contaminación. Con un complejo esquema logístico, se garantiza el traslado diario de la totalidad de la basura domiciliaria, marcando el cierre definitivo del basural a cielo abierto.

En lo que representa quizás el avance ambiental más significativo de las últimas décadas para nuestro partido, el Intendente Municipal, Leonardo Boto, y el presidente de la CEAMSE, Claudio Tapia, formalizaron este jueves el convenio para el traslado del 100% de los residuos domiciliarios de Luján hacia su disposición final controlada.
La firma, realizada en las oficinas de la CEAMSE, concreta el anuncio que el Jefe Comunal había adelantado durante la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, transformando una promesa de gestión en una realidad operativa inmediata.
«Damos vuelta una página»
Tras la rúbrica del acuerdo, Boto se mostró conmovido por el alcance de la medida: “Hoy damos un paso histórico para Luján. Estamos dejando atrás una problemática estructural de más de 60 años gracias a un trabajo sostenido y al compromiso de toda una comunidad que decidió transformar su realidad. Podemos decir que damos vuelta una página de nuestra historia para construir un Luján más limpio, más justo y sustentable”, enfatizó el Intendente.
La logística del cambio
Para garantizar que ni un solo gramo de basura domiciliaria termine en el predio local, se implementará un robusto esquema de transferencia. El proceso funcionará de la siguiente manera:
- Recolección Urbana: Los camiones habituales realizarán su recorrido por los barrios.
- Transferencia: Los residuos serán transbordados a unidades de mayor porte.
- Traslado Final: Estos vehículos especiales tienen una capacidad de 30 toneladas (el equivalente a tres camiones de recolección).
- Frecuencia: Se estiman entre tres y cuatro viajes diarios para asegurar la evacuación total de las toneladas generadas en el distrito.
El fin del basural más grande del país
Luján arrastraba una de las deudas ambientales y sociales más críticas de la provincia. El basural a cielo abierto local, por su magnitud, había sido catalogado como uno de los más grandes y peligrosos de Argentina, afectando durante décadas la salud y la calidad de vida de miles de vecinos de las zonas aledañas.
Con este convenio, la gestión municipal busca erradicar definitivamente las quemas, la contaminación de napas y el impacto sanitario, sentando las bases de una ciudad que prioriza la salud pública y el cuidado del entorno para las futuras generaciones.