Con el orgullo de preservar sus raíces, su identidad rural y una rica memoria histórica ligada al nacimiento de los caminos de hierro, la comunidad de Olivera se prepara para celebrar este miércoles 21 de octubre su 162° aniversario.

La convocatoria, impulsada por el Municipio de Luján, tendrá lugar a partir de las 10:00 horas en el histórico predio de la Estación de Trenes local. Del encuentro participarán autoridades municipales, representantes de asociaciones civiles y educativas, instituciones intermedias y vecinos que compartirán una jornada de celebración y memoria comunitaria.
Raíces y memoria: Una historia fundacional
Los anales de la localidad fijan su fecha de fundación oficial el 21 de octubre de 1864. Poco después, con la habilitación del ramal Moreno-Mercedes del Ferrocarril Sarmiento en 1865, el pueblo comenzó a latir al ritmo del progreso ferroviario. Su estación adoptó el nombre de Olivera en reconocimiento a don Domingo Olivera, quien generosamente donó la franja de terrenos necesaria para su construcción. Aquella infraestructura férrea resultó vital para conectar las producciones locales —especialmente las cosechas y los cortes cárnicos provenientes de un importante frigorífico de la zona— con los grandes centros de distribución y consumo.
La impronta histórica de Olivera trasciende lo económico: el 17 de junio de 1880, en plena ebullición de la Revolución de 1880 motivada por la federalización de Buenos Aires, el paraje se convirtió en escenario de un trascendente enfrentamiento bélico librado entre las milicias de la provincia de Buenos Aires, al mando del coronel José Inocencio Arias, y las fuerzas del Ejército Nacional comandadas por el coronel Eduardo Racedo.
Decenas de años más tarde, el trazado y la conformación urbana definitiva del pueblo cobraron forma definitiva con el fraccionamiento y loteo de tierras concretado en 1931 por los descendientes de la familia Olivera.
Presente y proyección
En la actualidad, con una población que ronda los 2.500 habitantes, Olivera supo conservar el encanto inconfundible de los tradicionales pueblos de campo, consolidándose al mismo tiempo como un destino de referencia para el turismo rural, el descanso y el reencuentro con las tradiciones bonaerenses.