A través de la instalación de 33 columnas de iluminación LED, el tramo central de la obra del río ya cuenta con visibilidad plena. El proyecto integral busca transformar la zona en un corredor seguro para el paseo y la recreación nocturna.

En las últimas semanas, los vecinos que transitan la zona de la ribera han notado un cambio sustancial en el paisaje urbano. Lo que antes era un sendero condicionado por la luz solar, hoy se presenta como un espacio vibrante y seguro: se encendieron las nuevas luminarias a lo largo del camino, marcando un hito en la que es considerada la obra de infraestructura más ambiciosa del siglo en nuestro distrito.
Claridad y seguridad en 800 metros
La intervención, que forma parte del plan integral de recuperación del río Luján, ya tiene operativa la iluminación LED en un tramo clave de aproximadamente 800 metros lineales.
Para lograr esta transformación, se instalaron 33 columnas de iluminación estratégicamente distribuidas:
- 19 columnas dobles: Ubicadas entre los puentes Muñiz y Mitre, diseñadas específicamente para iluminar con mayor intensidad las áreas de descanso y los accesos principales.
- 14 columnas simples: Que completan el recorrido garantizando un paso uniforme.
Las luminarias elegidas son de 100 watts de luz cálida, una elección técnica que no solo embellece el entorno natural del río, sino que mejora significativamente la visibilidad. Este cambio permite que el sendero pueda ser utilizado para el ocio, la caminata o el ciclismo incluso después del atardecer.
Un proyecto en tres etapas
Es importante destacar que este encendido corresponde a la etapa central del proyecto, situada entre el Puente Muñiz y el Puente Gogna. Sin embargo, el plan de trabajo es más extenso y contempla tres fases que, una vez finalizadas, iluminarán la totalidad del trayecto comprendido entre el Puente de las Tropas y la Ruta 7 (Puente Mendoza).
Recuperar el espacio público
Más allá de los datos técnicos, la obra representa una recuperación del sentido de convivencia. Al hacer la ribera accesible y segura tanto de día como de noche, Luján gana un nuevo pulmón recreativo.
Con esta mejora en la accesibilidad y el embellecimiento, el camino de la ribera deja de ser solo un punto de paso para convertirse en un destino donde la comunidad puede volver a encontrarse en un entorno cuidado y moderno.
EL DATO:
Las nuevas columnas permiten una circulación fluida en bicicleta o a pie, integrando el río a la vida diaria de los barrios circundantes bajo estándares de seguridad que antes eran inexistentes en la zona.