Con el objetivo de embellecer y jerarquizar uno de los principales accesos a la ciudad, el Municipio de Luján avanza con un ambicioso plan de forestación integral sobre la Avenida de Nuestra Señora de Luján. Esta iniciativa estratégica no solo busca enmarcar la vista de la Basílica, sino fundamentalmente promover un entorno urbano sustentable y resiliente.

Las tareas consisten en la plantación de nuevos ejemplares en ambas manos de la avenida y la reposición progresiva de los ligustros secos (Ligustrum lucidum). Cabe destacar que esta última es una especie considerada invasora, por lo que su reemplazo por árboles más adecuados al entorno urbano y ambiental resulta una medida clave para la biodiversidad local.
En esta primera etapa de intervención, se han plantado varios ejemplares de Árbol de Judea (Cercis siliquastrum), también conocido popularmente como «árbol del amor». Esta especie ha sido seleccionada por ser no invasora y poseer un alto valor ornamental y simbólico; se caracteriza por su distintiva floración rosada a comienzos de la primavera y su condición de árbol caduco, lo que generará un contraste dinámico con los ejemplares perennes preexistentes en la zona.
La elección del Árbol de Judea responde no solo a criterios ambientales y paisajísticos, sino también a su profunda connotación cultural y religiosa, vinculado históricamente al relato bíblico. En sintonía con este concepto, el proyecto prevé la futura incorporación de olivos, símbolos universales de paz, vida y esperanza, especie que también se encuentra fuertemente ligada a la identidad de la ciudad.
El plan de forestación se proyecta con una visión de largo plazo, estimando que en un período de diez años se habrá completado el recambio total del arbolado del acceso. Hasta el momento, ya se han plantado 15 ejemplares y, durante la presente semana, las cuadrillas municipales continuarán con la incorporación de nuevos árboles.
Estas acciones forman parte del plan integral de manejo del arbolado urbano, una política ambiental sostenida que busca consolidar un municipio más verde y comprometido con el cuidado del entorno natural. Desde una perspectiva ecológica, la forestación urbana no solo mejora el paisaje y la identidad local, sino que contribuye de manera directa a mitigar el impacto del cambio climático, mejorar la calidad del aire y generar espacios más saludables y de ocio recreativo tanto para vecinos como para turistas.