Dormir sin preocupaciones: cómo evolucionó la percepción de la seguridad en el hogar y el valor de saber que hay alguien del otro lado

Llega la noche, una persona se prepara para descansar y, justo antes de cerrar los ojos, surge la pregunta inevitable: ¿quedó todo bien cerrado?, ¿qué fue ese ruido extraño?

Son escenas de la vida cotidiana que revelan cómo la tranquilidad dentro del propio hogar se ha convertido en una de las mayores prioridades actuales. En este escenario, los datos recientes revelan un cambio profundo: la seguridad ya no pasa únicamente por detectar una amenaza, sino por la certeza de saber que hay alguien preparado para responder de manera inmediata.

Según los últimos registros del Observatorio de Seguridad de Verisure —elaborados a partir de un estudio de opinión realizado por la consultora CIO en septiembre de 2026—, el 77% de las personas considera fundamental contar con un sistema que proteja la vivienda incluso cuando sus habitantes se encuentran durmiendo en su interior, mientras que el 79% valora especialmente la recepción de alertas tempranas ante cualquier movimiento inusual.

El equilibrio entre la tecnología y el factor humano

Sin embargo, el informe pone sobre la mesa un dato clave sobre la dimensión emocional de la protección: la tecnología por sí sola no alcanza. El estudio muestra que el 53% de los encuestados prioriza la presencia humana frente al 47% que se inclina de manera exclusiva por los sistemas automatizados.

Entre quienes valoran la intervención de personas, los motivos principales se apoyan en dos pilares:

  • La necesidad de una acción inmediata ante una emergencia (33%).
  • La confianza que genera el vínculo humano y la validación en situaciones críticas (29%).

Estos números reflejan que sentirse seguro implica, fundamentalmente, saber que detrás de cada dispositivo hay profesionales capacitados para actuar cuando más importa.

Tecnología de anticipación y respuesta en los momentos más vulnerables

El modelo de protección actual combina la innovación de vanguardia con el monitoreo constante a través de Centrales Receptoras de Alarmas (CRA). “Mientras PreSense™ trabaja sobre la anticipación, identificando señales que pueden indicar una situación de riesgo, la CRA permite que especialistas verifiquen las alertas y activen los protocolos correspondientes cuando es necesario”, destaca Carlos Beltran Rubinos, director de Operaciones en Verisure Argentina.

A estas herramientas se suman tecnologías de disuasión activa como ZeroVision, capaces de intervenir de forma directa ante una intrusión confirmada mediante la emisión de una niebla de seguridad que reduce drásticamente la visibilidad en el ambiente y frustra el accionar delictivo.

Estas soluciones cobran una relevancia crítica durante las horas nocturnas, el momento en que se registra la mayor cantidad de ingresos no autorizados, aprovechando el descanso de las familias en los hogares y el cierre de los comercios. En definitiva, la evolución tecnológica busca un único fin: ofrecer una protección precisa para que las personas puedan reencontrarse con lo verdaderamente importante y vivir con la tranquilidad de saberse cuidadas.