Marea de fe y operativo integral: así se vivió la 52° Peregrinación Juvenil a Luján

Con la llegada de más de un millón de fieles que colmaron las calles de la ciudad y abrazaron el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, concluyó una nueva edición de la tradicional Peregrinación Juvenil a Luján. Este año, la manifestación de fe más convocante del país tuvo un matiz histórico y profundamente emotivo, al constituirse como la antesala de la esperada visita del Papa León XIV a nuestra ciudad.

Organizada por la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular del Arzobispado de Buenos Aires, la imponente caminata de casi 60 kilómetros —que partió el sábado a las 10:00 desde el santuario de San Cayetano en Liniers con la histórica Imagen Peregrina— estuvo respaldada por un despliegue operativo preventivo sin precedentes en materia sanitaria, de tránsito y de seguridad.

Un despliegue sanitario a la altura de la multitud

Para resguardar la integridad de los peregrinos a lo largo de todo el trayecto y su arribo al distrito, la comuna y las entidades de asistencia dispusieron una red de más de 60 puestos de salud distribuidos a lo largo de la Ruta Nacional N° 7.

A ello se sumó un esquema especial de atención en la zona céntrica y adyacencias a la Basílica desde las primeras horas del sábado, que incluyó:

  • Hospitales de campaña: Ubicados estratégicamente en la zona del Puente de Control y sobre la Avenida Nuestra Señora de Luján (entre 25 de Mayo y Almirante Brown).
  • Puestos sanitarios fijos y de la Cruz Roja: Operativos en puntos clave como Lavalle y 9 de Julio, frente al Complejo Museográfico Enrique Udaondo, Las Heras y Vicente López, el Cuartel de Bomberos (Las Heras entre Rivadavia e Italia), San Martín y Padre Salvaire, Las Heras y Humberto 1°, entre otros.
  • Base operativa en Los Laureles: Establecida en la Sociedad de Fomento para garantizar una rápida respuesta ante cualquier eventualidad en el barrio o sus inmediaciones.

Cortes, controles y reordenamiento del tránsito

Con el objetivo de ordenar el flujo vehicular, priorizar la circulación peatonal de los promesantes y facilitar el trabajo de los servicios de emergencia, el Municipio diagramó un riguroso esquema de cortes y desvíos que rigió desde las primeras horas del sábado hasta la mañana del domingo.

El ingreso principal de los fieles a la ciudad se concentró por la calle Las Heras, habilitando cruces vehiculares regulados en intersecciones específicas como Humberto, Güemes, Belgrano y Carlos Pellegrini. Asimismo, se dispuso un anillo de restricciones en arterias neurálgicas del centro y la zona ribereña.

Para los vecinos frentistas comprendidos dentro de la zona de exclusión vehicular, la circulación se garantizó mediante la presentación del DNI con domicilio actualizado o una factura de servicio a su nombre. En tanto, para los habitantes del barrio Los Laureles se habilitó como vía de salida exclusiva la Ruta 7, utilizando la banquina lindera a las vías hasta empalmar con la Ruta 6.

Traslado temporal de la Terminal de Ómnibus

Debido al masivo movimiento de fieles y los cortes preventivos, la operatividad del transporte público de pasajeros se reprogramó de manera transitoria:

  • Líneas 57 y 410: Operaron desde la Avenida Nuestra Señora de Luján (entre Dr. Real y Ugarte).
  • Colectivos de larga distancia: Ubicados sobre la colectora de la Avenida Nuestra Señora de Luján y Dr. Real.
  • Líneas de corta distancia locales y zonales (350, 355, 500, 502 y 503): Partieron desde la colectora de Avenida Nuestra Señora de Luján, en el tramo comprendido entre Dr. Real y Almirante Brown.
  • Líneas provinciales (203, 228, 276, 322 y 365): Operaron sobre la Avenida Nuestra Señora de Luján, entre Dr. Real y Almirante Brown.
  • Taxis: Trasladaron su base operativa provisoria a la esquina de 9 de Julio y Dr. Real.

Una vez más, el compromiso conjunto de la comunidad, las instituciones parroquiales, los voluntarios y los equipos operativos municipales permitió contener una de las movilizaciones espirituales más grandes de la región, consolidando a Luján como un faro de hospitalidad, fe y organización.