Luján rugió con historia y pasión: Se puso en marcha el XXIII Gran Premio Argentino Histórico desde el corazón de nuestra ciudad

El motor de la historia volvió a latir con fuerza en las calles de Luján. Con un marco imponente de público, familias enteras y entusiastas del deporte motor, nuestra ciudad se convirtió en el gran punto de partida del XXIII Gran Premio Argentino Histórico, la emblemática competencia de regularidad organizada por el Automóvil Club Argentino (ACA) que convoca a más de cien auténticas joyas mecánicas dispuestas a unir geografía, memoria y pasión federal.

Tras la rampa de largada simbólica efectuada en la víspera frente a la sede central del ACA, la gran cita con el deporte clásico se trasladó en la mañana del sábado a los pies de nuestra Basílica. Desde las 7 horas, los vehículos comenzaron a formar su parque cerrado sobre la avenida Nuestra Señora de Luján, frente al Museo de Transportes del Complejo Museográfico Enrique Udaondo, anticipando una jornada inolvidable. Cerca de las 8 se llevó a cabo el emotivo acto protocolar y la tradicional bendición de las máquinas a cargo de autoridades religiosas, para dar paso, puntualmente a las 8.30, a la largada oficial de la primera exigente etapa con rumbo hacia la ciudad cordobesa de Alta Gracia.

Un museo rodante que despierta emociones

El desfile de vehículos representó un verdadero viaje en el tiempo para los presentes, que pudieron contemplar de cerca y admirar el pulido cromado y el ronquido inconfundible de auténticos hitos de la industria y la competición nacional e internacional: desde las entrañables cupecitas de Turismo Carretera hasta los legendarios Torinos, pasando por los fieles Peugeot 404, los populares Citroën 2CV y 3CV, los nobles Fiat 1500, los indestructibles Ford Falcon y los recordados Renault 11, entre muchas otras máquinas cuidadas con devoción por sus tripulaciones.

Asimismo, la prueba lució el atractivo de la categoría “Autos Contemporáneos”, incorporando vehículos nafteros fabricados desde 1985 en adelante y ampliando el abanico generacional de una competencia que sabe reinventarse sin perder su esencia.

Deporte, turismo y un profundo espíritu solidario

Al respecto, el intendente Leonardo Boto valoró la magnitud del evento para la proyección de la ciudad:

“Para nosotros es un verdadero honor poder participar del Gran Premio Argentino Histórico, una de las competencias más importantes del automovilismo nacional. Es un nuevo hito en el objetivo que nos trazamos de consolidar a Luján como sede de grandes eventos deportivos, y en ese sentido, como hacemos siempre, pondremos lo mejor de nuestra parte para estar a la altura de un acontecimiento tan relevante. Agradecemos al Automóvil Club Argentino por confiar en nosotros e invitamos a los vecinos a acercarse a disfrutar de este evento único”.

Por su parte, desde la organización del ACA destacaron el espíritu que da vida a la prueba:

“El Gran Premio Histórico Argentino es una competencia que rememora los grandes premios de los años 30 y 40 del siglo pasado, la época dorada de las carreras de regularidad en las que no importa tanto la velocidad sino cumplir con los tiempos de cada etapa. Luján es una ciudad especial y una plaza muy importante para visibilizar el evento. Agradecemos al Municipio por el acompañamiento y esperamos que vecinos y visitantes se acerquen a acompañarnos”.

Con un recorrido diagramado en etapas exigentes que unen Luján con Alta Gracia, para luego continuar hacia Catamarca, San Juan y el tramo final de regreso a Córdoba, el Gran Premio no solo moviliza a unas 500 personas entre pilotos, navegantes, equipos de auxilio y prensa —dinamizando las economías regionales a través de la hotelería y la gastronomía—, sino que mantiene intacto su histórico perfil solidario. Cada tripulación colabora activamente aportando alimentos no perecederos que son recibidos y distribuidos por Cáritas Argentina, transformando la pasión por los fierros en un abrazo solidario a lo largo de todo el país.