Conectividad y seguridad vial: se reactivan las obras de la bicisenda que unirá Jáuregui con Luján

Tras un breve paréntesis, las cuadrillas municipales retomaron las tareas sobre la Avenida Presidente Alfonsín. El proyecto busca consolidar un corredor seguro de casi 5 kilómetros para ciclistas y trabajadores que transitan diariamente entre la ciudad cabecera y la localidad ferroviaria.

Una noticia esperada por los vecinos de la zona sur y los usuarios frecuentes de la Avenida Presidente Alfonsín (ex Ruta 5) comienza a materializarse nuevamente: el Municipio de Luján retomó la construcción de la bicisenda que conectará, de manera estratégica y segura, a la localidad de Jáuregui con el casco urbano de Luján.

Esta obra no es menor en términos de infraestructura urbana. El trazado se extiende de forma paralela a la avenida, partiendo desde la calle Pascual Simone hasta alcanzar la rotonda de acceso a Jáuregui. En total, el corredor contempla 4.900 metros lineales de senda exclusiva, con un ancho de 2 metros, lo que permitirá una circulación fluida en ambos sentidos.

Detalles técnicos y avance actual

Actualmente, el frente de obra se concentra a la altura del paso a nivel del ferrocarril, un punto neurálgico para la seguridad de quienes se desplazan en bicicleta. El proceso constructivo sigue estándares de alta durabilidad para soportar el tránsito intenso:

  1. Preparación de base: Se realiza el mejoramiento del suelo con tosca compactada.
  2. Estructura: Colocación de film aislante y malla metálica.
  3. Hormigonado: Aplicación de una capa de 10 centímetros de espesor con terminación peinada y bordes alisados, garantizando adherencia y seguridad ante climas lluviosos.

Un impulso a la movilidad sustentable

Desde la Comuna destacaron que los trabajos se financian íntegramente con recursos propios, un dato relevante en el contexto económico actual. La culminación de esta bicisenda no solo representa una mejora estética para el acceso a la ciudad, sino que responde a una demanda histórica de los trabajadores de las industrias locales y de los jóvenes que estudian en las instituciones de ambas localidades.

Al separar el flujo de bicicletas del tránsito pesado y vehicular de la avenida, se espera reducir drásticamente el riesgo de accidentes, promoviendo a su vez un estilo de vida más saludable y sustentable para la comunidad.