En un golpe directo contra la contaminación sonora y las infracciones de tránsito, el Municipio de Luján procedió este viernes a la destrucción total de 508 caños de escape no reglamentarios. La medida, ejecutada con maquinaria pesada, se llevó a cabo en la Colectora Norte de la Avenida Nuestra Señora de Luján, bajo la supervisión de las máximas autoridades de seguridad locales.

El fin de los «escapes libres»
Las piezas compactadas pertenecen a motocicletas que fueron secuestradas en diversos Operativos de Control Vehicular. Según informaron fuentes oficiales, estos elementos no solo incumplen las normas técnicas, sino que son el principal factor de ruidos molestos que afectan la convivencia y el descanso de los vecinos.
La acción se encuentra respaldada por un sólido marco legal que busca poner orden en la vía pública:
- Ley Provincial N° 13.927: Obliga a ciclomotores y motos a portar silenciadores adecuados a su cilindrada.
- Ley Nacional N° 24.449: Sanciona la generación de ruidos innecesarios y el uso de escapes libres que no cumplen con la normativa de fábrica.
Un plan integral de control
Esta jornada de compactación no es un hecho aislado, sino que forma parte de las campañas “Avanzá Sin Ruido” y el Plan “Luján Alerta 24”, diseñados para fortalecer la presencia estatal en las calles y mejorar la seguridad ciudadana.
«Estos escapes son objetos generadores de malestar en la comunidad; su eliminación es un paso necesario para garantizar el respeto a las normas de tránsito», señalaron desde la Dirección de Tránsito.
Autoridades presentes
El operativo contó con la fiscalización de los principales responsables del área de seguridad y transporte: Daniel Domínguez (Protección Ciudadana), Pablo Ravenna (Tránsito y Transporte), Gabriel Jurina (Seguridad), Sebastián Rivas (Director de Tránsito) y Ricardo Pontaquarto (Transporte).
Con este acto, el Municipio reafirma que los operativos de control continuarán de manera aleatoria en diferentes puntos del partido, con el objetivo de retirar de circulación todo vehículo que no se ajuste a las normas de seguridad y convivencia vigentes.