Con una profunda impronta comunitaria, autoridades, instituciones locales y una numerosa concurrencia de vecinos y vecinas se dieron cita este sábado en el predio de la emblemática estación ferroviaria para conmemorar el 138° aniversario de la llegada del primer tren a Cortínez. Aquel hito fundacional, ocurrido en 1888, no solo transformó la fisonomía del paisaje rural a 10 kilómetros de la ciudad de Luján, sino que marcó formalmente el nacimiento y el posterior entramado social de la localidad.

La jornada conmemorativa dio inicio formal con el izamiento de la Bandera Nacional y la entonación de las estrofas del Himno Nacional Argentino, en un marco de respeto y emoción compartida.
Durante el acto oficial, el Intendente Municipal, Leonardo Boto, se dirigió a los presentes destacando el valor del capital humano en el arraigo del pueblo: «Lo más importante son las personas, es la comunidad poniendo lo mejor de sí, son los vecinos y trabajadores que día a día mantienen vivo a Cortínez. Una comunidad que se ve linda, que convive en paz y con calidad de vida. Nuestro compromiso es seguir asegurándoles eso. Sigamos caminando juntos. ¡Feliz aniversario!», expresó el jefe comunal.
La reconstrucción del pasado y el rescate de la memoria colectiva estuvieron a cargo de Julio Lucesoli, integrante de la Junta Municipal de Estudios Históricos. En su alocución, Lucesoli trazó una detallada semblanza sobre el rol central que desempeñó el tendido de las vías —originalmente bajo la órbita del «Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico»— como el motor dinamizador del crecimiento urbano, comercial y afectivo de los primeros pobladores.
Homenajes y Memoria Viva
El encuentro también reservó un espacio para la espiritualidad y el recuerdo de figuras entrañables. El cura Adolfo Aloisio dedicó unas sentidas palabras en memoria del padre Domingo Alberto Soria —el recordado y querido «Padre Mingo»—, quien ejerció su ministerio en la Parroquia de Cortínez y falleció recientemente, dejando una huella imborrable en la comunidad.
Asimismo, la emoción se hizo visible al momento de entregar un especial reconocimiento a Ana Velia Burella, la docente y vecina que impulsó con tenacidad la creación del primer jardín de infantes de la localidad. Al recibir la distinción, Burella manifestó conmovida: «Es un gran honor. Si bien yo inicié la gestión, junto a mí estuvieron los docentes, las madres, los padres y toda la comunidad».
El acto institucional contó con el acompañamiento de funcionarios del Ejecutivo Municipal, el Presidente del Honorable Concejo Deliberante, Federico Vanin, concejales del partido, delegaciones escolares de todos los niveles educativos, referentes de entidades intermedias y familias tradicionales de la zona.
Las raíces de un pueblo ferroviario
La historia recuerda que la estación fue edificada sobre terrenos cedidos especialmente para el proyecto ferroviario. A partir de esa infraestructura, el mapa de Santiago Cortínez —cuyo nombre rinde homenaje al destacado jurisconsulto y economista sanjuanino nacido en 1831 y fallecido en 1886— comenzó a poblarse de comercios, almacenes de ramos generales y viviendas familiares. Con el devenir de las décadas, la fisonomía del pueblo consolidó su fetiche arquitectónico y social en torno a los andenes, su vistoso boulevard y el camino principal de acceso, postales históricas que hoy la comunidad revaloriza para mantener intacta su identidad y proyectar su futuro en común.