Realizan trabajos de restauración y puesta en valor en la fuente neogótica de la Plaza Belgrano

El Municipio avanza con tareas de pintura, reparación lumínica y señalética en el emblemático «Cáliz de la Unidad». El monumento, que acompaña las líneas arquitectónicas de la Basílica, recuperará su esplendor hidráulico y estético para el disfrute de vecinos y turistas.

Con el objetivo claro de recuperar, embellecer y mantener en condiciones óptimas los monumentos de nuestro principal centro cívico y religioso, el Municipio de Luján se encuentra desarrollando tareas de restauración integral en la icónica fuente de la Plaza Belgrano, conocida formalmente como el Cáliz de la Unidad.

Este destacado proyecto arquitectónico e hidráulico, que en su momento fue impulsado de manera conjunta por los reconocidos empresarios locales “Nano” Salas y Germán Verdejo, representa uno de los puntos ornamentales más fotografiados por los miles de peregrinos y familias lujanenses que recorren la plaza semana a semana.

Detalle de las obras en ejecución

El plan de mantenimiento, ejecutado por cuadrillas técnicas locales, aborda diferentes frentes estéticos y de infraestructura:

  • Pintura General: Se están realizando tareas de acondicionamiento tanto en el vaso interior como en las estructuras exteriores de la fuente, utilizando materiales de alta resistencia al agua y a la intemperie.
  • Restauración de Cartelería: Las obras contemplan la reposición y el pintado de las letras corpóreas faltantes en el perímetro del monumento, completando de manera definitiva la inscripción original que reza “Cáliz de la Unidad”.
  • Sistema Lumínico: Según se informó desde el área de obras públicas, en los próximos días se intervendrá la red eléctrica subterránea para reparar el juego de ocho luminarias subacuáticas, un componente clave que devolverá el tradicional espectáculo de luces nocturnas sobre el agua.

Un monumento con sintonía basílica

Emplazada de manera estratégica en la esquina norte de la Plaza Belgrano —frente a la imponente estructura de la Basílica Nuestra Señora de Luján—, la fuente fue diseñada siguiendo estrictamente las líneas estilísticas neogóticas del templo mariano.

Su fisonomía exterior cuenta con un contorno que rinde homenaje a la Rosa de los Vientos, mientras que en su epicentro se alza entronizado el gran Cáliz central, símbolo de comunión y fraternidad. Con estas labores, el patrimonio urbano lujanense recupera un eslabón clave de su identidad, garantizando el cuidado de los espacios públicos que definen nuestra historia.